El talento del género y de la cerámica

Al comenzar estas líneas me pregunto cómo abordar hoy en día un tema de género sin caer en etiquetas sexistas… Y lo cierto es que con la sensibilidad a flor de piel de la sociedad actual, que confunde la libertad de expresión con la ofensa, y viceversa, no es tarea fácil. Así que comenzaré advirtiendo que mis reflexiones no van de eso y esa… No van de luchas absurdas.

Me mueve más el análisis de cómo se transmiten y asumimos los roles establecidos y de por qué en un momento dado, o quizá cada “x” tiempo en la Historia de la Humanidad, estos roles se cuestionan para avanzar un poquito para luego acostumbrarnos al nuevo orden con todas sus nuevas limitaciones.

 

El talento no tiene género

Partiendo de lo que ya sabemos todos, el “talento” -aún vinculado a un sustantivo masculino– no tiene género y se encuentra en lugares inesperados, se puede decir que la persona talentosa nace con un don. Por otra parte, las “habilidades” –vinculadas a un sustantivo femenino– se encuentran allí donde hay trabajo, formación, constancia y mucho tesón. Lo hemos sabido siempre.

 

El sector cerámico, un sector “tradicional”

También es sabido que el sector cerámico es tremendamente tradicional y que la Historia de la cerámica va unida a la Historia de todos los pueblos y su estudio está unido a las relaciones de los seres humanos que han permitido el progreso de este arte. El azulejo y sus técnicas llegaron a Europa en el siglo VII a través de la península ibérica, entonces llamada al-Andalus bajo el dominio de los musulmanes. En Occidente, las penínsulas Ibérica e Itálica acapararon la producción e importación de azulejos al resto de Europa hasta el final del siglo XVI, a partir del siglo XVII la azulejería florece en otros muchos países de Europa Central, afirmando la producción, técnicas y creatividad a lo largo del siglo XVIII y consumándose en el siglo XIX con su presencia en las Exposiciones Universales.

Épocas en las que los padres transmitían los oficios a los hijos para conseguir ingresos y las madres transferían las labores del hogar a las hijas mientras administraban la economía familiar. Un orden como otro cualquiera, podríamos decir, si nos olvidamos de aquellas jóvenes “rebeldes” que se hicieron pasar por hombres para poder alcanzar unos sueños que no les correspondían como: Margaret Ann Bulkley, nacida en 1792 y conocida como Dr. Barry en una época en la que a las mujeres se les prohibía ir a la universidad; Isabelle Eberhardt, escritora y aventurera de finales del siglo XIX, o Dorothy Lucille Tipton, prodigio del piano y el saxofón nacida en 1914, entre otras.

 

Talento femenino en el sector SÍ pero, ¿en puestos directivos?

Hoy por hoy no nos hace falta, al menos en España, ocultar nuestra identidad de mujeres para trabajar, aunque quizá todavía lo físico tenga alguna repercusión, a veces a favor y otras en contra. Pero decir que el sector cerámico no cuenta con el talento femenino seria una enorme mentira. Conozco muchísimas mujeres que trabajan en el sector: producción, diseño, marketing, ventas, publicidad…

Otro tema seria ver en manos de quienes recaen los puestos de mayor responsabilidad, o por qué en las ferias del sector los comerciales siguen siendo mayoritariamente hombres… Tengo preparada mi próxima reforma y me sigo preguntando por qué no encuentro ninguna mujer que alicate baños y cocinas. Me vienen a la cabeza un montón de razones basadas en clichés etiquetas y creencias limitantes -como las llamaría un psicoanalista- aunque razones, ¡seguro que las hay! Y me pregunto, ¿hasta cuándo?

 

La igualdad de oportunidades de género marcará la diferencia de la empresa cerámica innovadora

No obstante, si hay algún sector que ha sabido adaptarse a los tiempos -al menos en temas de tecnología y fabricación– ese ha sido el de la cerámica. Hecho que me llena de esperanza, porque hoy en día, la visión de empresa no sólo como fabricación de producto sino como aportación de valores en la búsqueda de objetivos definidos basados en las necesidades reales, la reconciliación desde la empresa entre todas nuestras vidas (laboral, familiar, de ocio…hasta ahora separadas), y por supuesto, la igualdad de oportunidades de género, serán lo que marque la diferencia de las empresas más innovadoras, aquellas que comprenden los tiempos que corren y se adelantan a los acontecimientos, sabiendo equilibrar una inmensa tradición con la modernidad y la imagen de futuro. Pero ¿están apostando las empresas cerámicas por este tipo de innovaciones? esperemos que sí, pues la esperanza es lo último que se pierde.

 

M Angeles Roca

Autor: M. Ángeles Roca