El futuro de la sostenibilidad en la cerámica

Blade Runner, Matrix, Minority report, Mil leguas de viaje submarino… ¿Ciencia ficción o planteamientos visionarios?

Sin duda el futuro de la humanidad, la evolución del hombre, preguntas como “de dónde venimos” y “hacia dónde vamos” están siempre de rabiosa actualidad. El cine y la literatura nos han proporcionado, muestras de increíbles mundos futuros que, en ocasiones, el tiempo ha hecho realidad.

Desde aquellos homos que evolucionaron para poder cazar de manera más rápida y eficiente, hasta los supuestos replicantes de la ciencia ficción que describe Blade Runner -cuya misión es en principio liberar al ser humano de los trabajos más deleznables-  el objetivo del hombre siempre ha sido, y sigue siendo, solucionar los problemas que en cada época se le han planteado a la humanidad, en búsqueda de una vida mejor. En todo este proceso, la habilidad del hombre para resolver problemas y el desarrollo de la tecnología han marcado siempre esta evolución.

 

En la arquitectura, el cambio climático es uno de los problemas más grandes a resolver, también por parte de la cerámica

En el campo de la arquitectura fueron muchos los que ya a principios del siglo pasado abordaron la necesidad de reducir costes energéticos convirtiéndose en visionarios de un futuro que hoy por hoy parece novedoso y sin embargo es ya muy antiguo. Tal vez el desconocimiento o la incomprensión del problema durante muchas décadas por parte de la sociedad, ha convertido al cambio climático y todas sus consecuencias en los problemas más graves a resolver en el siglo XXI.

Hoy buscamos la viabilidad de un desarrollo sostenible, un complicado equilibrio entre sociedad, economía y medio ambiente, en el que el crecimiento económico y la utilización de los recursos actuales no ponga en peligro la subsistencia de las sociedades futuras. Es un momento en el  que todo, absolutamente todo, se está analizando bajos premisas de sostenibilidad.

La cerámica es un material milenario que ha sabido adaptarse a nuestras necesidades a lo largo de los siglos. Hace ya años que la industria cerámica vio como la implantación de medidas que redujeran la temperatura de cocción gracias a sistemas más eficientes, aumentaran el uso de material reciclado, gestionaran mejores recursos como el agua o la energía, se traduciría en reducción de costes e invirtió en innovación e investigación para implementar estas mejoras. Así el mundo de la cerámica lleva años adaptándose a un desarrollo cada vez más sostenible.

 

No es suficiente para la cerámica intervenir en procesos de fabricación o logística. La cerámica puede ir más allá.

 Pero no es suficiente intervenir en los procesos de fabricación, de transporte o en métodos de venta con realidad virtual, se puede ir más allá. De hecho existen numerosos proyectos de investigación que utilizan la cerámica como soporte para nuevas tecnologías, pavimentos cerámicos que albergan cedulas fotovoltaicas que captan la luz solar o sensores que acumulan el impacto de los runners o fachadas cerámicas autolimpiables o que acumulan CO2 en su interior contribuyendo a limpiar el ambiente de polución. Sin embargo, es difícil encontrar estos avances en lo cotidiano, ya es hora de revolucionar la llamada “vivienda convencional” para dotarla de los avances tecnológicos existentes. Es la arquitectura la que ha de dar un salto hacia la modernización del actual término de “confort”.

Ya en los años 20 del siglo pasado el diseñador, inventor y arquitecto Buckmisnter Fuller se planteaba si la humanidad tenía la posibilidad de sobrevivir exitosamente en el planeta Tierra y si era así cómo, acuñando términos como “sinergia”, “nave espacial tierra” o “efemeralización” vinculados a la gestión de residuos y la optimización de la energía. Considerado el primer activista medioambiental fue tachado por muchos como utópico.

Mayor repercusión tuvo el principio de “menos es más” de Mies Van Der Rohe que simplificaba al máximo cualquier detalle constructivo, llegando a soluciones estandarizables que favorecían la prefabricación y la reducción de costes y energía en todo el proceso constructivo. O los principios de la arquitectura de Le Corbusier y sus “máquinas para vivir” en las que, en una época en la que los nuevos automóviles abanderaban la modernidad, la vivienda quiso subirse al tren de las nuevas tecnologías, removiendo el “convencional estilo de vida” de entonces.

 

Ingeniería genética en Blade Runner, Inteligencia Artificial en Matrix, habilidades pre cognitivas en Minority Report: ¿qué nos deparará la Cerámica 4.0?

De nuevo hoy la acumulación de conocimiento relevante combinada con el esfuerzo de empresas y centros tecnológicos invirtiendo en I+D+I, y una mentalidad abierta y exigente por parte de la sociedad, nos permitirá sin duda alcanzar un estilo de vida más moderno y sostenible. La cerámica 4.0 y otras tecnologías aplicadas han comenzado a surgir en laboratorios y ferias especializadas, pero se requiere el apoyo de arquitectos promotores y usuarios para dar un salto al libre mercado.

Recordando a Tom Cruise mientras pasaba imágenes con un solo dedo en una fina pantalla de cristal buscando algún indicio de su “minority report”, te imaginas que los cargadores se integraran en piezas cerámicas, que la cerámica interviniera en mejorar la calidad del aire interior de tu vivienda, o que se pudiera renovar la decoración de tus azulejos mediante una aplicación de móvil… La cerámica se presenta como el soporte perfecto para albergar numerosas tecnologías que ayudarán a nuestras viviendas y ciudades a definirse, por fin, como “viviendas y ciudades de la sociedad del siglo XXI”.

 

M Angeles Roca 

Autor: M Ángeles Roca